Hagamos un trato de Mario Benedetti: Poema Completo, Análisis y Reflexión
Publicado originalmente en su poemario Poemas de otros (1974), este texto no es simplemente una declaración romántica: es un pacto ético y existencial. Benedetti sustituye el dramatismo tradicional de la poesía amorosa por una conversación franca de café, donde la mayor prueba de entrega no es prometer la eternidad, sino ofrecer una presencia incondicional pero serena.
usted sabe
puede contar
conmigo
no hasta dos
o hasta diez
sino contar
conmigo
advierte
que la miro a los ojos
y una veta de amor
reconoce en los míos
no alerte sus fusiles
ni piense qué delirio
a pesar de la veta
o tal vez porque existe
usted puede contar
conmigo
me encuentra
huraño sin motivo
no piense qué flojera
igual puede contar
conmigo
yo quisiera contar
con usted
saber que usted existe
uno se siente vivo
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos
aunque sea hasta cinco
no ya para que acuda
presurosa en mi auxilio
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.
Análisis Estrofa por Estrofa: Las Claves del Poema
Para comprender la grandeza de esta obra es indispensable desarmar sus engranajes líricos. Benedetti no escribe desde un pedestal; escribe con la sencillez del habla cotidiana, dotando a cada término de una resonancia psicológica inagotable:
El poema abre con dos decisiones lingüísticas trascendentales. En primer lugar, el vocativo «Compañera», que traslada la relación amorosa del terreno de la servidumbre al de la camaradería horizontal: somos dos iguales ante la vida. En segundo lugar, el tratamiento de «Usted». En el Río de la Plata y en la tradición poética de Benedetti, el "usted" no denota lejanía fría, sino una reverencia respetuosa que cuida la intimidad del otro.
En la segunda estrofa, el autor introduce una metáfora bélica sumamente gráfica: ante el miedo que muchas veces despierta el enamoramiento, le pide a la otra persona que no se ponga a la defensiva. La «veta de amor» no busca invadir su territorio ni arrebatarle su autonomía; el amor, para Benedetti, no es una trampa ni una conquista violenta, sino un canal limpio de solidaridad.
Lejos de la idealización hollywoodense donde el enamorado siempre es sonriente y perfecto, el poema reivindica la humanidad: habrá días grises, silencios inexplicables y momentos de desánimo. Sin embargo, la lealtad de base permanece inalterable. El cariño maduro no se cancela por un mal día.
Aquí se produce el nudo dramático de la obra. Benedetti no es un mártir abnegado; el amor verdadero requiere un espejo. Pide reciprocidad, pero con una modestia conmovedora: no exige una entrega ciega, sino un acuerdo mutuo donde ambas partes se reconozcan como refugio.
El cierre es una de las cumbres líricas de Benedetti: no necesita que ella corra a salvarlo cada vez que tropieza; le basta saber que ella está en el mundo. La simple existencia del ser amado dota de sentido a la propia existencia. Es el triunfo de la serenidad sobre la ansiedad afectiva.
El Amor Maduro frente al Amor Posesivo
Vivimos en una época dominada por la inmediatez, las relaciones líquidas y el consumo afectivo desechable. En este panorama contemporáneo, «Hagamos un trato» se erige como un manual de resistencia emocional:
¿Qué nos enseña Benedetti sobre los vínculos saludables?
- Disponibilidad sin asfixia: Estar disponible para alguien no significa renunciar a la propia vida, sino ser un puerto seguro al que se puede regresar siempre.
- Superación del egoísmo: El poema no exige explicaciones sobre por qué el otro se repliega; ofrece paciencia y escucha activa.
- Reciprocidad sin deudas: El "trato" no es un contrato mercantil de compraventa emocional; es la libre decisión de sostenerse mutuamente.
promesas que la marea borrará;
prefiero la verdad dulce y serena
que en el silencio compartida está.
si la tormenta vence tu tejado,
no para atarte a un laberinto eterno,
sino para saber que no has temblado.
y en mi sendero cae la soledad,
mi mano seguirá sincera y abierta
para aplaudir en paz tu libertad.
sin más testigo que el latir veraz:
ser en el vendaval firmes amigos,
y en la penumbra, una señal de paz.
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Preguntas Frecuentes sobre «Hagamos un trato»
¿A quién dedicó Mario Benedetti este poema?
Aunque forma parte de Poemas de otros y Benedetti solía encarnar voces ficticias para sus personajes, la figura de su esposa Luz López Alegre siempre impregnó su lírica con esa complicidad vital de más de medio siglo de matrimonio.
¿Por qué se considera un poema de amistad además de amor?
Porque Benedetti borra la frontera rígida entre el amor romántico y la amistad sincera. Para el autor, el verdadero amor no puede subsistir sin una profunda base de camaradería y lealtad incondicional.
¿Qué significa la frase «contar no hasta dos o hasta diez, sino contar conmigo»?
Es un juego de palabras magistral. Juega con el sentido aritmético de contar números para calmarse frente al sentido existencial de «contar con alguien», es decir, apoyarse en una persona con absoluta confianza.
© 2025 José A. G. Betancourt. Prohibida la reproducción sin atribución.
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